Cómo funcionan la mano y el tacto

tatto

Es posible que hayas estado buscando tu diario en tu dormitorio, en la oscuridad, ten cuidado de no encender la luz para no despertar a tu hermana dormida.

Cómo funcionan la mano y el tacto

Si lo reconociste al primer toque en comparación con otros objetos, fue gracias al toque, el sentido que nos permite reconocer las características, como la forma y la dureza, de los objetos que entran en contacto con nuestro cuerpo.

LA MANO Y EL SENTIDO TÁCTIL

Quizás no sepas que nuestra mano es una de las herramientas más complejas del cuerpo humano: está formada por muñeca, desde metacarpo (los huesos sobre la palma) y dale cinco dedos, eso con las yemas de los dedos (la última parte de los dedos, debajo de las uñas) son los más predispuestos al sentido táctil. Además de estos hay otras áreas sensibles, como el labios y el plantas de los pies.

Por lo general, es la piel la que, en su parte más superficial (llamada epidermis), contiene fibras nerviosas especiales, llamados receptores, hechos para reaccionar a los cambios de presión. Además de los movimientos, la piel es la herramienta con la que también percibimos los estímulos térmicos (frío o calor) y dolor.

CÓMO FUNCIONA TOUCH

Debajo de la epidermis hay otra capa de piel, la dermis, donde a través de las sensibles fibras nerviosas Las señales externas se transmiten a los nervios de la médula espinal., donde se decodifican.
Aquí tengo un papel crucial ganglios sensoriales, es decir, masas de células con una extensión nerviosa que ingresan a la médula espinal, desde donde la información táctil se transfiere rápidamente, a través de etapas sucesivas, a la corteza cerebral sensible (cerebro).

Por eso nuestro cuerpo es capaz de reaccionar rápida y bien ante un estímulo táctil. Por ejemplo, cuando tratamos de tomar una cacerola que está caliente, instintivamente retrocedemos: en ese momento el cerebro se pone en comunicación instantánea con el dedo y es como si le dijera: “¡cuidado con esto!” Cuanto más intensa sea la sensación, más fuerte será el estímulo. También en el interior de la mano hay zonas con más receptores y donde por tanto la sensibilidad es mayor, como la palma.

ES la sensibilidad aumenta si nos movemos y no sufrir el contacto de algún cuerpo externo. El tacto, por tanto, no tiene una función pasiva, como podría creerse, sino que se inserta en esa parte del sistema nervioso que controla las contracciones y movimientos musculares.

Entre nuestros cinco sentidos El tacto es lo que mide nuestra relación con el mundo circundante más que otros.: por eso hay ese dicho, “Se necesita tacto”, lo que indica la delicadeza necesaria para actuar y tratar con los demás.

Fuentes: Enciclopedia de los chicos Treccani

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *